


La entrada en vigor de la nueva Normativa Europea sobre Eficiencia Energética ha restringido el uso de bombillas tradicionales. La sustitución de la incandescencia por bombillas ahorradoras de bajo consumo va a suponer un gran ahorro económico y un importante descenso en las emisiones de CO2 a la atmósfera.
La UE ha establecido un calendario que regula la progresiva desaparición de la incandescencia y su sustitución por bombillas de ahorro.



